Mi admirado y polivalente amigo Juan Luis Calero, doctor en Filosofía y coordinador académico del Centro Asociado de la UNED en Fuerteventura, me presentaba ayer frente a un heterogéneo público interesado en mi proyección “sinestésica”, que como anunciaba combinaría temas vinculados a los derechos de la Infancia con una reflexión sobre historia, potencial y riesgos de la Inteligencia Artificial. Todo ello a partir del libro “Estos niños NO existen”, relatos que escribí hace más de un año sobre imágenes creadas por mi hija Laura con el programa Midjourney de IA. Gracias a todos los que participaron en este encuentro en el marco de los “Diálogos” que se celebran en el Palacio de Formación y Congresos en Puerto del Rosario -magnífica iniciativa por cierto que está abierta a todo tipo de audiencia- y, especialmente, a Juan Luis, Emilio, María y al resto del equipo de esta universidad por su cariñosa acogida o, como dirían en Cabo Verde, por su “morabeza”, la de Fuerteventura, una isla mágica para mí. Y al término del acto, un paseo obligado por la Feria del Libro que casualmente allí se celebraba.
Cómo no querer volver…






