Poema extraído del proyecto «La Encomienda de las Musas». Poemas ‘vintage’ inspirados en personajes, historia y patrimonio cultural de Villanueva de la Serena (Badajoz). En este caso, dedicado al Grupo escultórico de «Las Pasaderas», de Eduardo Acero, en esta localidad extremeña. Autora: Carmen del Puerto Varela. Con la colaboración de Antonio Barrantes Lozano, Antonia Díaz Moraga y el Ayuntamiento de Villanueva de la Serena.
Imagen: Grupo escultórico «Las Pasaderas», de Eduardo Acero, en Villanueva de la Serena Foto: Carmen del Puerto.
POEMA:
«El encuentro»
Una fábula recuerda la escena,
si bien con semántica diferente,
de este grupo escultórico de Acero.
Un broncíneo homenaje callejero
de un artista local polivalente
que honra a Villanueva de la Serena.
Histórico lugar “Las Pasaderas”,
ágora con lanchas alfombrada,
donde tres generaciones se encuentran.
Pasado, presente y futuro muestran,
en la secuencia así personificada,
metafísicas imperecederas.
Un labrador con su chambra y visera
saluda al que tira del pollino
con vestimenta de años anteriores.
La prueba de respeto a sus mayores
el ir grabando a cincel su destino
con el mote que les reconociera.
Con una mano infantil se han escrito
los apodos de los agricultores
que esta tierra extremeña han trabajado
y riqueza agrícola han generado,
padeciendo inclemencias y rigores,
con estoicismo sabio que acredito.
Un trenzado marca los cuarterones.
La memoria vuelve en cada segmento
con el sobrenombre de algún paisano.
Hoy se refleja en el paisaje urbano
con dos hombres, un niño y un jumento
cargado de sandías y melones.
INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA:
GRUPO ESCULTÓRICO “LAS PASADERAS” / EDUARDO ACERO
El Grupo Escultórico “Las Pasaderas” de Villanueva de la Serena (Badajoz) es un monumento de bronce diseñado por el escultor local Eduardo Acero por encargo de la empresa municipal NAVISA. Inaugurado en 2011, este conjunto artístico rinde un sentido homenaje a la tradición agrícola de la comarca de las Vegas Altas del Guadiana.
El conjunto escultórico representa a un labrador vestido con una indumentaria tradicional, en referencia al pasado rural, que tira de un pollino cargado de sandías y melones en el típico serón de la ciudad. Frente a él, otro personaje con vestimenta más moderna, que se identifica con el presente, le saluda con cortesía tocándose la visera de la gorra. Además, sobre el pollino se aprecia la cabeza de un niño, que simboliza a los agricultores del futuro y que, en homenaje a sus mayores, está escribiendo en el serón los apodos por los que los agricultores han sido conocidos en la ciudad, unos 130 motes, permitiendo que los vecinos villanovenses puedan identificar a sus antepasados en la obra. Situada en un lugar de gran tránsito de Villanueva y con pasado histórico, la escultura no solo embellece el entorno urbano, sino que sirve como recordatorio de las raíces de un pueblo que ha crecido gracias a su tierra.
Eduardo Acero Calderón es un artista polifacético nacido en 1966 en Villanueva de la Serena (Badajoz). Ha ejercido como profesor, combinando la enseñanza con la creación artística. Reconocido principalmente por su labor en imaginería y escultura religiosas, entre sus contribuciones más emblemáticas en su ciudad natal destacan la talla de la imagen actual de la Virgen de la Aurora (1995), protagonista de “La Carrerita”, la escultura “Santiago peregrino” (2004) y la talla de «Jesús en la oración del Huerto de los Olivos» (2026), destinada a la parroquia de San Francisco de Asís, además de varias restauraciones del patrimonio religioso de su ciudad. También ha realizado obras de arte sacro para otras localidades extremeñas, como la “Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén” (“La Borriquita), de Santa Marta de los Barros (2013), e imágenes en Castuera y Campanario. Además del Grupo Escultórico “Las Pasaderas”, es autor del Monumento en memoria de los deportados de Villanueva de la Serena al campo de concentración nazi de Mauthausen-Gusen (2019), del “Monumento a Margarita Xirgú” (2008), en el Teatro Romano de Mérida, y de “El niño futbolista convertido en ángel” (2015), homenaje a la tragedia de los niños del Club Deportivo Monterrubio, ocurrida en 2014.
Completa su faceta como escultor su labor de investigación en indumentaria histórica, contemporánea y popular. Una vasta colección de su propiedad es la base del Museo del Traje del Centro Museístico “Charo Acero”, de Villanueva de la Serena. En 2012 fundó la Asociación Cultural Trajearte y es autor del libro “Bodas de antaño” (1997) y “De paño y piel” (2014). Como bailarín y escenógrafo, ha colaborado en proyectos vinculados a las artes escénicas y el folklore. En 2015 creó el «Ballet Folklórico de Extremadura», que dirige en la actualidad. También ha formado parte y ha ocupado puestos en la directiva del Grupo de Danzas “Cogolla” y ha recibido distinciones, como la Encina de Plata en 2025.



