Me daba un miedo relativo. Los paparazzi, que le perseguían desde hacía muchos años, habían subido su foto a las redes sociales. Tenía millones de seguidores. Sin duda, era tan misterioso como atractivo y, por fin, se había dejado ver. De mirada seductora y de increíble masa muscular, confieso que me gustaba.
Un día, después de un baile estelar, me invitó a entrar en su oscura morada. Desde allí “contemplaríamos juntos el horizonte”, me dijo con gravedad. Pero yo sabía que no debía fiarme de los desconocidos. ¿Y si fuera una trampa y ya no pudiera volver a salir?
(Este microrrelato cósmico fue publicado en las redes sociales y en el blog «VÍA LÁCTEA, S/N» del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), el 23 de abril de 2021)
#MicrorrelatosCósmicos, herramienta pedagógica para estimular la imaginación, la escritura y el interés por la Astronomía.