Poema extraído del proyecto «La Encomienda de las Musas». Poemas ‘vintage’ inspirados en personajes, historia y patrimonio cultural de Villanueva de la Serena (Badajoz). En este caso, dedicado a la tortilla de patata, receta datada por primera vez en esta localidad.
Autora: Carmen del Puerto Varela. Con la colaboración de Antonio Barrantes Lozano, Antonia Díaz Moraga y el Ayuntamiento de Villanueva de la Serena.
Imágenes: «Tortilla», de Carmen del Puerto «Monumento a la tortilla», obra de Antonio Ramos Fuente: Ayuntamiento de Villanueva de la Serena.
POEMA
«Luna amarilla»
Este es un poema a la tortilla de patata,
a un tenedor férrico sobre letras clavado,
a la ciencia que sobre la ignorancia ha triunfado
y a la reivindicación de un placer que arrebata.
Tubérculo indigesto del altiplano andino,
hasta causa de escrófulas y lepra, decían.
Bella planta que los conquistadores traían
cultivado en el continente precolombino.
Los europeos, a comerlo no se atrevían.
Antes probaron con animales e indigentes.
Ignoraban el beneficio de sus nutrientes
Y, a lo sumo, en harina de pan lo convertían.
Se cuenta en una estación de metro parisina
que un agrónomo francés se impuso a los prejuicios
y defendió sus rendimientos alimenticios.
“Manzana de tierra” o “patata”, se denomina.
Pero eran tiempos de hambrunas también en España.
Hacendados villanovenses se preocuparon
y con ayuda de cocineras se inventaron
la sabrosa receta y gastronómica hazaña.
Lo acredita una sólida referencia escrita
a finales del siglo de las luces datada,
así que no debería seguir cuestionada
la cuna de aquella fórmula tan exquisita.
En aceite de oliva se fríe esta tortilla
de patatas troceadas con huevo batido,
se voltea con mimo y el cuidado debido
y en la sartén toma forma una luna amarilla.
Tras consignarse en los documentos oficiales
en La Serena la partida de nacimiento,
al guiso culinario se erige un monumento,
amén de ferias y campeonatos regionales.
Paternidades culinarias nacionalistas:
tortilla española, mas de origen extremeño,
paella valenciana, cocido madrileño
y ensaladilla rusa encabezan las listas.
INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA:
LA TORTILLA DE PATATA
En una placa en la fachada de la Casa de la Cultura de Villanueva de la Serena (Badajoz) se informa de que en una finca de esa calle “tuvo su origen, en 1798, la internacional tortilla de patatas”. Según un estudio del investigador del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Javier López Linage –La patata en España. Historia y agroecología del tubérculo andino (2008)-, los hacendados ilustrados villanovenses Joseph de Tena Godoy y Malfeyto y el marqués de Robledo dataron la invención de la tortilla de patatas en la comarca de La Serena el 27 de febrero de 1798 (publicado en el Semanario de Agricultura y Artes Dirigido a los Párrocos, núm. 85, vol. IV, págs. 111-112). Estos villanovenses trataban de encontrar un alimento barato para paliar las hambrunas basado en la patata. Lo primero en mente: conseguir pan de patatas, pero en vez de hornearlo pasarlo por la sartén. Con la ayuda de varias mujeres del lugar, la idea fue evolucionando a freír, con el aceite de oliva de allí, las patatas cortadas sin necesidad de hacerlas harina y añadirle huevo batido. «Todas las señoras votaron que, de esta masa, particularmente si se mezclaba con huevo, se haría la más excelente fruta de sartén, cuya experiencia reservamos para otra ocasión”. Se refieren a una masa de patata cocida que, al mezclarse con huevo, se convierte en una «fruta de sartén» (un plato frito en sartén). Durante mucho tiempo, la teoría más popular situaba su invención en Navarra durante la Primera Guerra Carlista, cuando el general Zumalacárregui buscaba un alimento barato y nutritivo para sus tropas. Pero esta fecha es posterior, 1835.
Junto con el maíz, el pilar básico en la alimentación de los antiguos pobladores de los Andes fue la papa o patata, de origen indiscutiblemente andino. Aunque llegó de América en el siglo XVI, su aceptación europea fue lenta hasta el siglo XVIII, cuando se introdujo gracias a los esfuerzos del francés Antoine-Augustin Parmentier (1737-1813). Este agrónomo y farmacéutico revolucionó la gastronomía al promover su consumo pues hasta entonces se consideraba alimento de animales o causa de enfermedades. Tras descubrir durante un cautiverio en Prusia los beneficios nutricionales del tubérculo, dedicó su vida a popularizarlo en Francia con originales estrategias, que incluyeron cenas con invitados ilustres y el apoyo real. La introducción de la patata en 1780 se debió a un irlandés ilustrado residente en Madrid, Henique Doyle, quien sembró unas cuantas patatas procedentes de su país para convencer al rey Carlos III y a su ministro Floridablanca de las bondades del tubérculo andino.
El Monumento a la Tortilla de Patatas de Villanueva de la Serena, inaugurado en 2021, es obra del escultor local Antonio Ramos Calderón, director de la Escuela Municipal de Escultura y autor con sus alumnos de la escultura de la Rotonda de la Sirena. Representa una porción de tortilla llena de letras de granito de 1 m, pinchada por un tenedor dibujado en el aire de 4 m. Las letras, según el artista, simbolizan los textos de los legajos en los que durante mucho tiempo estuvo oculto el origen de la tortilla de patatas. La escultura fue fruto de un concurso de ideas en el año 2017, para promover y difundir el origen villanovense de la tortilla de patatas, así como su valor culinario internacional como expresión de la diversidad gastronómica de España.



