Poema extraído del proyecto «La Encomienda de las Musas». Poemas ‘vintage’ inspirados en personajes, historia y patrimonio cultural de Villanueva de la Serena (Badajoz). En este caso, dedicado a la Iglesia de San Francisco de Asís de esta localidad extremeña.
Autora: Carmen del Puerto Varela. Con la colaboración de Antonio Barrantes Lozano, Antonia Díaz Moraga y el Ayuntamiento de Villanueva de la Serena.
Imagen: Iglesia de San Francisco de Asís de Villanueva de la Serena Foto: Carmen del Puerto
POEMA:
«Nidos de cigüeña»
Con remates de cruces y veletas,
grandes nidos de cigüeña coronan
torres de iglesias que luego abandonan
especies migratorias siempre inquietas.
De San Bartolomé fue este convento
en la Puerta de la Villa fundado.
Un apóstol que murió desollado,
como recoge el Nuevo Testamento.
Aunque no predicara en Occidente,
en tierras seronas se le venera
siendo ya una tradición duradera
que en agosto lo festeje su gente.
La canícula ampara la verbena
concursos de sandías y melones,
sus conciertos, misas y procesiones.
Todo en Villanueva de la Serena.
Mas el templo fue ocupado en origen
por miembros de una orden franciscana.
Hoy, con San Francisco de Asís se hermana
y las dos tallas benditas se erigen.
De su edificio inicial se conserva
la iglesia más el claustro sin huertos.
Tampoco ya se entierra allí a los muertos
y espacio a un hospital se reserva.
Icono de la ciudad, monumento.
Un bello lugar de culto sencillo
que combina granito con ladrillo.
Un epílogo del Renacimiento.
Y cuando el ciclo estacional se cierra
se suman al doblar de las campanas
sonidos que emiten aves cristianas,
más cerca del cielo que de la tierra.
INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA:
IGLESIA DE SAN FRANCISCO DE ASÍS
La Iglesia de San Francisco de Asís es uno de los templos más significativos del patrimonio religioso de Villanueva de la Serena (Badajoz). La compleja historia de este edificio se remonta a 1575, cuando por Real Cédula, Felipe II autorizó a la Orden Francisca Mendicante de San Francisco, bajo la advocación de San Bartolomé, a establecerse en esta localidad. Su primer asentamiento fue en los predios de la antigua ermita de Santa Ana, un lugar extramuros situado al norte, alejado de la población e inhóspito. En 1579, se trasladaron a las cercanías de la Puerta de la Villa (su situación actual, Avenida de San Francisco), donde levantaron un convento con una amplia huerta. En 1836, con la Desamortización de Mendizábal, los frailes lo abandonaron, la huerta fue vendida a particulares y los edificios anejos pasaron a ser patrimonio del Estado (dedicados a matadero, asilo, escuelas, cuartel, hospital…). En la Ley desamortizadora se exceptuaban los espacios dedicados al culto, como la Iglesia Conventual, que se mantuvo con escasos cuidados. En 1938 se recuperó para los oficios religiosos como única Parroquia hasta 1942. En 1968, la diócesis de Badajoz creó en Villanueva de la Serena dos nuevas Parroquias: una en la Cruz del Río, actual Iglesia de la Cruz, y otra en el Barrio del Pilar, con advocación a la Virgen del Pilar. Mientras duró la construcción de esta última, la Iglesia Conventual franciscana se erigió también como Parroquia del “Pilar” y en ella se ha mantenido.
Desde el punto de vista arquitectónico, la Iglesia de San Francisco, hoy restaurada, destaca por su sobriedad y funcionalidad, características propias de los templos mendicantes, una estructura robusta con elementos que combinan sencillez renacentista y ornamentación barroca. Un elemento distintivo es la torre-campanario que se alza sobre el entorno urbano. Recientemente, el patrimonio del templo para las celebraciones litúrgicas y de Semana Santa se ha enriquecido con donaciones artísticas, como la imagen de Jesús en la Oración del Huerto de los Olivos, del artista villanovense Eduardo Acero. Anexo al templo, existe una edificación posterior: un hospital con cuatro torres, donde anidan cigüeñas.
San Francisco de Asís (1182-1226) fue un fraile italiano que, tras una juventud disipada, renunció a sus bienes para vivir en pobreza y fundó la Orden Franciscana. Gran amante de la naturaleza, los animales y los pobres, predicó el amor y la paz con un mensaje de humildad y sencillez. Fue canonizado como santo patrono de Italia y del medio ambiente. Por otro lado, según la tradición cristiana, San Bartolomé fue un apóstol que, después de la Ascensión de Jesús, emprendió su particular diáspora por oriente para llevar la luz del Evangelio a Armenia y Azerbaiyán. Como muchos seguidores de Jesús, sufrió martirio por aquellas tierras, donde murió desollado por no abjurar de su fe y donde hoy es venerado como santo patrón. A pesar de no haber predicado por occidente, a “San Bartolo” se recuerda y agasaja en Villanueva de la Serena cada 24 de agosto con celebraciones como el Concurso de Sandía y Melón «Rufino Pineda Mendoza», conciertos de música popular y procesiones.



