Hoy la atmósfera está triste, quizá porque ha perdido a quien mejor la conocía, a quien tantas horas le dedicó en vida midiendo, desde las cumbres de Canarias, la capa de ozono estratosférico y la radiación ultravioleta, el transporte de aerosoles y de polvo sahariano y los gases de efecto invernadero. Hoy ha fallecido el físico Emilio Cuevas Agulló, exdirector del Centro de Investigación Atmosférica de Izaña en Tenerife, dependiente de la AEMET, y con quien tuve el honor de colaborar durante mi etapa como directora del Museo de la Ciencia y el Cosmos, de @museosdetenerife . Juntos organizamos jornadas de Meteorología y diseñamos un módulo de Vigilancia Atmosférica que se inauguró en el Museo en 2014. La última vez que nos vimos, diez años después, celebrábamos el premio de investigación científica que se le había otorgado en la XXI @feriadelacienciaorotava (a mí me lo habían dado el año anterior en la categoría de Divulgación Científica). Nos acompañaban, entre otros el matemático Luis Balbuena, también premiado, y la vulcanóloga María José Blanco, quien pronunció el discurso en nombre de su marido, Emilio, cuya enfermedad neurodegenerativa ya empezaba a manifestarse. Hoy la atmósfera está triste. Hoy ha muerto un amigo, mas espero que ahora esté más cerca del cielo que nunca.

MI PARTICULAR ANIVERSARIO
EFEMÉRIDE ESPECIAL. Hoy hace 40 años que llegué a Tenerife procedente de Madrid. Y mañana hará 40 años que empecé a trabajar en el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC). Una amiga periodista me habló de una oferta laboral en


